Diarios de una bicicleta

Diarios de una bicicleta

Para gente con ganas de salir de casa

Londres

Próxima estación... Londres. Lo siguiente de relevancia que he hecho ya de nuevo en Europa fue ir a visitar a un amigo en Londres durante el fin de semana del 17 al 20 de Mayo, la capital de los hijos de la Gran... Bretaña (el chiste era fácil) La verdad es que la ciudad me sorprendió gratamente, me esperaba una ciudad bastante más gris de lo que me encontré, supongo que el tiempo también acompañó bastante y la percepción cambia de esta manera.

Pero la cantidad de cosas que se puede hacer en una ciudad de ocho millones de personas es ilimitada, si se va como fuimos nosotros del plano cultural sale muy rentable comprar abonos, ya sea para el transporte o para las visitas de sitios emblemáticos. Y es que no es para menos, la puñalada que te meten a la hora de pagar un billete simple de metro es brutal: ¡¡¡5 euros el billete simple!!!

Hay billetes para varios días, que aunque son caros se puede pagar, pero lo que sobretodo merece la pena es comprar el London Pass, un boleto turístico con el cual se pueden ver la mayoría de los lugares más famosos de la ciudad a un precio económico. Si a alguien le interesa la página es:

http://www.londonpass.com/

Pero también es cierto que hay cosas que no son tan caras, por ejemplo comer o comprar ropa no resultan más caras que un sitio estándar en Madrid o Barcelona. Yo estuve muy poco tiempo, tan solo cuatro días, pero es una ciudad por la cual merece la pena pasearse y por supuesto conocer su cultura, ¡y que cultura más tradicional en Inglaterra que la de los pubs! os aseguro que hice todo lo que estuvo en mis manos por enriquecerme con sus pintas, digo con su cultura.

Aquí una pequeña muestra de la ciudad:


Tower bridge: con diferencia uno de los elementos de Londres más famosos. Desde arriba se aprecia buena parte del recorrido del Támesis por la ciudad. Tuvimos la suerte de poder ver como se elevaba el puente con el paso de un barco, supongo que allá a finales del siglo XIX sería una auténtica obra de ingenería.




The London Eye: el ojo de Londres, a orillas del Támesis seguro que tiene unas vistas incomparables de la ciudad, pero bueno, como el precio era auténticamente prohibitivo me quedé con las ganas. Antes de venir aquí pensaba que era una noria gigante, es parecido, pero los habitáculos son como huevos de cristal en los que se monta la gente.


Cabinas telefónicas: supongo que esta foto la reconocéis tod@s, ¿no? son las archifamosas cabinas telefónicas inglesas, que aún quedan unas cuantas, al igual que los famosos autobuses.


Big Ben: bueno, quien no conozca el Big Ben simplemente no es de este mundo, no lo voy a explicar.


Torre de Londres: uno de los castillos más famosos del mundo, situado en medio de la ciudad esta enorme fortificación durante más de 900 años ha dominado la ciudad, y declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO. La exposición medieval que hay en su interior es impresionante. De hecho en la foto estoy con una espada de más de dos metros.



Torre Swiss: del archifamoso Norman Foster. La verdad es que el edificio impone, aunque está un poco atrapado entre una gran maraña de rascacielos, con lo que no brilla demasiado. Es curioso que en esta zona de negocios se sigan manteniendo edificios antiguos como el que se puede ver delante de la torre frente a los grandes rascacielos de acero y cristal.


Catedral de Saint Paul: vista desde arriba, después de subir más de 400 escalones. La verdad es que la iglesia es verdaderamente majestuosa, aunque es un poco rara, en primer lugar no entiendo muy bien que haya que pagar para entrar en una iglesia, pero es que lo que ya es la ostia es que en la parte inferior, donde estaban las catacumbas haya una tienda con souvenirs, una cafetería y un restaurante, por la gracia de dios, claro.


Men in black? bueno, parece un extraterrestre, ¿no? pero tan sólo es un calamar naranja (el color es auténtico, es muy raro) en una tienda del barrio ChinaTown de Londres. Sinceramente, me esperaba un barrio grande, pero es que apenas son cuatro calles con comercios muy chic, pero eso sí, chinos. No sé, supongo que las películas te hacen que tu mente se cree sus propios cuentos y que todas las ciudades tienen un gran barrio chino con New York o L.A. Pero lo que más me decepcionó es que no hubiera chinos lanzando rayos a tutiplén como en la peli "Gran golpe en la pequeña china".


Cena Tai: como ya he comentado anteriormente no todo es caro en Londres, de hecho cenar no tiene por qué pasar de 15-20 euros. En Pamplona prácticamente el menú del día te cuesta los 12. En la foto Camila, la novia de Adán, Adán, Cristina y yo.

No hay comentarios

Con la tecnología de Blogger.