Diarios de una bicicleta

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Para gente con ganas de salir de casa

Irlanda: Dublin



El fin de semana anterior estuve en Dublin, la capital de Irlanda. Realmente tuve mucha suerte, ni la nube volcánica ni el tiempo me chafaron esta visita tan deseada. Además me venía bien para practicar inglés.

En primer lugar lo que me sorprendió es que la capital de un país con tanta historia como Irlanda no tenga infinidad de monumentos para ver. Celtas, Vikingos, Normandos, Anglosajones... todos dejaron su huella en esta ciudad, y ahora mismo la Dublin de hoy es una mezcla de retazos de todas estas culturas, aunque a veces no se aprecie a primera vista.

Si esperas una ciudad señorial al estilo de Edimburgo te estás equivocando de lugar, aunque tenga un estilo georgiano o incluso dos catedrales. Hasta el origen del nombre de la ciudad no tiene glamour: población del vado de cañizo ¿¿¿???

¿Entonces qué tiene esta ciudad que la hace tan atractiva? pues sinceramente yo diría que su gente. Su hospitalidad me llamó la atención, gente amable, dispuesta a ayudarte y con ganas de entablar conversación. Y por supuesto a tomar unos buenos tragos de cerveza, que de esto saben un rato.

Pero hay miles y miles de historias que merecen la pena escucharse, y que pasan desapercibidas si una persona con preparación no te la cuenta. Una gran idea es la que han desarrollado el grupo Sandeman, en el que realizan tours por varias ciudades de Europa de forma totalmente gratis, si después del tour te has quedado satisfecho si quieres puedes dar una propina al guía (depende de la ciudad yo doy entre 5 y 7 euros)

Entre las ciudades que ya se han adscrito a esta lista están Londres, Edimburgo, Ámsterdam, Berlín, Madríd, Munich, Jerusalén, Praga, París, Potsdam y Tel Aviv. Es una gran idea y una muy buena forma de acercarte a la ciudad y comprenderla mejor. Yo lo he hecho en Edimburgo, París, Praga y Berlín, con guía en castellano y fueron tres horas geniales, totalmente recomendables. Si queréis saber más:


Alojamiento: Four Courts Hostel
Precio: 16 euros la noche + desayuno (habitación 12 personas)
Apuntes: no está mal, muy bien situado y con enormes salas comunes. Lo que falla son los baños de las habitaciones compartidas ya que son pocos y pequeños.

Pero creo que para conocer un poco mejor la ciudad se explica mejor con imágenes:

Bandera: la bandera de Irlanda dice mucho del pasado reciente (y no tanto) del país. El verde es el color de los católicos y el naranja el de los protestantes. Para que no existan disputas entra otro color en medio, el blanco, el color de la paz. Y es que este país ha estado marcado durante siglos por la cruel lucha entre católicos y protestantes, o lo que es lo mismo, entre irlandeses y británicos.


Castillo de Dublin: hasta 1922 fue la sede del gobierno británico en Irlanda. Estéticamente no tiene mucho que ofrecer, aunque partes del castillo daten de más de 800 años, únicamente una torre medieval llama la atención, pero tampoco es cosa del otro mundo.


Estatuas del castillo: hay dos estatuas que en su momento fueron muy polémicas, una de un hombre con un león, en el cual el león más que una fiera salvaje parece un perro. Y esta otra, la imagen de la justicia.

Es una justicia muy particular, ya que está de cara al castillo con los ojos sin tapar y mirando a su espada ¿qué quiere decir esto? pues el castillo como pertenecía a los británicos le daba la espalda al pueblo irlandés, muy simpáticos ellos. Para colmo la balanza tiene una parte cubierta por el brazo y otra no, y como en Dublin llueve un día sí y otro también uno de los lados de la misma se llenaba, inclinando la balanza. Una justicia un poco extraña ¿no? ¿y qué han hecho los irlandeses? han hecho unos agujeros en la balanza para que no se pueda llena de agua.


Catedral Christ Church: es la más antigua de las dos catedrales, la otra se llama St Patrick's Cathedral. El edificio es de estilo románico y gótico inglés temprano, y se encuentra sobre un asentamiento vikingo, del cual aún se pueden ver restos.


Temple bar: los irlandeses son personas muy religiosas, que alternan su amor a dios con otro amor más mundano, la fiesta. No sé si es un vicio confesable o no, pero les gusta más ir a los pubs que a un niño un caramelo.

Una de las zonas más famosas de la ciudad es la zona del temple bar, músicos, artistas callejeros, infinidad de restaurantes y pubs... entre los más famosos: evidentemente The Temple bar, Gogarty, Auld Dubliner, PortterHouse...

Otra cosa no tendrán los dublineses, pero pubs hay a patadas. Y es que no por nada Irlanda es el segundo país en el mundo que más cerveza se bebe por habitante tras la República Checa.

Por cierto, no es nada raro ver conciertos de música en directo, a los irlandeses les encanta, y a mí también.

Aquí os dejo una foto de las vistas de la ciudad desde un puente en el río Liffey.

Y por supuesto en Dublin no puede faltar una visita a la fábrica de la omnipresente Guinness, la cerveza negra más famosa del mundo. La entrada no es barata, 15 euros los adultos y 11 los estudiantes de más de 18 años, pero se puede conseguir con descuento reservándola por Internet en la web de guinness-storehouse.

Sinceramente a mí no me pareció nada del otro mundo. Lo mejor con diferencia fue saborear la pinta de Guinness que viene incluida con la entrada en la última planta, un bar con cristaleras que abarca 360º y donde probablemente estén las mejores vistas de la ciudad.



Aquí con Sonia dentro de la fábrica.


Estas son las vistas que se aprecian desde la última planta de la fábrica, en el Gravity bar.


Ummmpphhhhh!!!


Unas vagabundas que recogí por ahí.


Una de las características de la ciudad son las puertas de estilo georgiano. Se identifican a la legua por sus colores llamativos, y dan un tono de alegría a esos días grises.


La tradición musical en Dublin no va a la zaga de la literaria, si James Joyce, Oscar Wilde o Bram Stoker son algunos de los grandes nombres que Dublin ha dado a la cultura literaria tampoco se queda corta en el panorama musical: U2, The dubliners o Rory Gallagher son algunos ejemplos.

Por cierto, en la foto dedicada al quitarrista Rory Gallagher se puede apreciar que está rotulada tanto en inglés como en gaélico, la otra lengua oficial del país.



¿Sol en Dublin? ya he dicho antes que tuvimos muchísima suerte, en esta ciudad los rayos de sol son caros, y nosotros debimos comprarlos todos porque el tiempo fue buenísimo. Y los dublineses aprovechando la tregua que les dan las nubes para tomar unos rayos de sol.


Trinity College: una de las universidades más antiguas del Reino Unido, data de 1592. Se encuentra en medio de la ciudad, así que no está de más pasarse por aquí. Esta universidad está considerada una de las mejores del mundo, y tiene una biblioteca enorme, con más de 4 millones de libros, que bien vale la pena visitar.

El problema es que no es gratis, pero hay un truco, cualquier estudiante del campus puede ir acompañado de tres compañeros, así que si te haces un colega irlandés (aunque sólo sea por unos minutos) podrás entrar.


La impresión que me dejó la ciudad es que más que una ciudad para admirar monumentos y esculturas es una ciudad para disfrutar de la gente, de la cual me llevo muy buen recuerdo. Más que ver es una ciudad de beber.


6 comentarios

rojopicanton dijo...

Buena crónica, como nos tienes acostumbrados, David!

Me quedé con las ganas de visitar Howth. Pero sabiendo lo que había, se lo recomendé a una amiga. Fue, y fotografió esas mismas focas. ¿Las tienen allí posando? ¿o es un robado?

El resto? bien, ya sabes que no me gustó Dublín. Como ciudad. Si, tiene bares, la Guinnes, la música en directo e incluso algún gaélico desperdigado, pero es una capital "floja", tu ya me entiendes, en comparación a la historia que tiene detrás. La Guinness Store puro merchadising y la gente amable? bueno, a mi me intentaron atropellar y un niñato me hizo una peineta. Pero claro, yo soy pelirrojo, y quizás me confundieron con un malote inglés!

Y, digámoslo ya. Lo que en Dublín siempre llueve es una patraña de dimensiones cósmicas. Me pasé 3 dias, los 3 con un solazo de lujo, a más de 25ºC. Volví rojo intenso, y no precisamente después de hincharme a birras. Qué también!

Se te quiere!

Sonia dijo...

Pues a mí la gente también me pareció muy maja!!
El ambiente del pub es genial. Te sientes uno más, te contagian el buen rollito, te hacen reír... es uno de los principales motivos por los que quiero volver.

Deivit, buen resumen de lo que vimos, así sólo tengo que consultarlo cuando quiera recordar el viaje, que ya no me acordaba de la mitad de lo que nos explicó la súper guía.

Muas!

David dijo...

Hola Rojopicantón!

Que bueno tenerte de nuevo por estos lares. Sí, ya sé que no te llevaste buena impresión de la ciudad, y comparto contigo en que no está en la liga de primera división de capitales, pero lo que sí me llamó la atención es la gente. Como siempre depende con quien te encuentres te llevas una impresión u otra, y nosotros cuando estuvimos todo el mundo con el que hablamos fue mi amable, de ahí mi apunte.

Para mí, lo mejor la gente, con diferencia. Y sobre Howth creo que merece la pena una escapada, está al lado de dublin y te sirve para hacerte una mínima idea de lo que te puede aportar el país. Y lo de las focas... están más que acostumbradas a estar cerca del puerto, no son tontas, así les cae algo de pescado fácil.

Un placer, como siempre

David dijo...

Hola Sonia!

Me alegra que te gustara la crónica. Nos vemos en Estambul! agur!

Ernesto dijo...

Me gustó tu post sobre la ciudad, muy interesante los relatos que has contado. Saludos desde Málaga.

David dijo...

Hola Ernesto,

Me alegra que te guste el post, espero que te pases por aquí de vez en cuando!

Agur!

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