Diarios de una bicicleta

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Para gente con ganas de salir de casa

Pamplona - Iruña (Navarra IV)

No soy una religioso, dios me libre, pero reconozco que me gusta la hipocresía de la navidad, supongo que vivir al otro lado del charco ayuda a ello.

Pero lo cierto es que la gente está más relajada, las calles se llenan de gente aunque haga un frío del carajo y las calles de Pamplona - Iruña se engalanan como no lo hacen en el resto del año.

Siempre clasifico las ciudades en masculino o femenino. Pamplona es femenina, una mujer de mucho carácter, con personalidad fuerte, cabezona como pocas. También de gran corazón y de una belleza serena, muchas veces no es consciente de que no tiene nada que envidiar a sus vecinas, un paso más, tan sólo uno más, se lo tiene que creer.

Supongo que muchas veces no nos damos cuenta de lo que tenemos, pues bien, este post va dedicado a mi ciudad, la vieja Iruña, originariamente un poblado vascón y capital del antiguo reyno de Navarra.

Os voy a dejar con las fotos y los sitios que he podido ver en mi última visita.

Ayuntamiento

Su inconfundible fachada es símbolo de fiesta. Ahora la plaza consistorial está dormida, latente esperando que se vuelva a llenar de miles de personas de rojo y blanco esperando a que se digan las mágicas palabras Pamploneses, pamplonesas, ¡Viva San Fermín! Iruindarrok, ¡Gora San Fermín! Cuesta pensar que en esta minúscula plaza quepan miles de personas.

Lo más destacable del edificio es su fachada mezcla de rococó y barroco. Como curiosidad comentar que Pamplona antes del privilegio de la Unión, en 1423, estaba dividida en tres burgos que se llevaban a matar. Cuando se firmó este tratado se puso fin a las disputas y se construyó el ayuntamiento en una zona equidistante de los tres burgos.

Ciudadela

Originariamente de caracter militar ahora es uno de los parques más importantes de la ciudad. Un marco incomparable, al lado del centro histórico, con enormes espacios verdes dentro y fuera de la fortificación, además de salas de exposiciones.

La estructura es del siglo XVI, no os voy a aburrir con datos, para eso está la wikipedia, pero como anécdota comentar que la infranqueable estructura fue conquistada por las tropas napoleónicas. ¿La estratagema? aprovechar una nevada, jugar a bolazos de nieve mientras los soldados del fuerte se entretenían con el espectáculo que estaban dando las tropas invasoras. Cuando los franceses se encontraron lo suficientemente cerca sacaron las armas que tenían escondidas sorprendiendo a los defensores. Esto no es broma, está datado, no comments.

Un barco

En Pamplona no tendremos mar, pero tenemos un barco. Se encuentra amarrado entre la calle mayor y la calle Jarauta. Está de incógnito, camuflado como Palacio del Condestable, en donde se pueden ver interesantes exposiciones. Merece la pena entrar o mirar su curiosa forma desde fuera.

Cuando el calentamiento global inunde Donosti y llegue a orillas de Ezkaba yo quiero ser el primero en embarcar.

Casa de música Joaquín Maya

Para mí uno de los mejores ejemplos de restauración en la ciudad. Uno de los pocos edificios modernistas de Pamplona, con una característica cúpula.

Diputación de Navarra

Sinceramente, el edificio por fuera no es especialmente bonito, pesa más la historia que tiene detrás que su belleza. Eso sí, en Navidad tiene un aspecto totalmente diferente.

Parroquia de San Cernin o San Saturnino

Iglesia fortaleza del siglo XIII, de estilo gótico. Lo curioso es que fuera la fortaleza del burgo de San Cernin para defenderse de los otros burgos de la ciudad, Navarrería y San Nicolás. Como se puede ver las riñas políticas en Pamplona vienen de muy antiguo.

Una de las calles de lo viejo, en la parte superior se puede ver el campanario de la iglesia, desde el cual se indica el comienzo de las fiestas de San Fermin.

Plaza del Castillo

Supongo que la primera palabra que me viene a la cabeza para ésta plaza es desproporcionada. Sólo hay que ver desde google maps las proporciones de la plaza para darse cuenta de su tamaño, 14.000 metros cuadrados.

Pero esto no quiere decir que no sea bonita, ni mucho menos, rodeada de elegantes edificios del siglo XVIII tiene un aire a otro tiempo, y si no solamente con entrar en bohemio café Iruña te das cuenta de ello. Se suele decir que si Pamplona tuviera corazón este sería la Plaza del Castillo.

Y el nombre ¿a qué viene? pues evidentemente a que hasta 1590 en este emplazamiento ha habido diferentes castillos.

Aquí unas fotos del kiosko decorado para la ocasión.

La plaza vista desde el kiosko

El hotel la Perla es uno de los edificios más emblemáticos de la plaza, en este suntuoso hotel de 5 estrellas se alojaba Ernest Hemingway, pero también Pablo Sarasate, Manolete, Alfonso XII, Alfonso XIII o Gonzalo Torrente Ballester.

Iglesia de San Nicolás

Otra iglesia fortaleza, en este caso para defender al burgo de San Nicolás de los burgos de San Cernin y Navarrería.

Castañero

Entre la calle San Miguel y San Nicolás, al lado de la iglesia de San Nicolás en invierno se huele el aroma de las castañas asadas, de hecho los castañeros hacen presencia por toda la ciudad.


No, no está exactamente en Pamplona, pero sí en sus alrededores, en la localidad de Alzuza. Este imponente edificio diseñado por Francisco Sáenz de Oiza alberga la mayor colección del genial artista vasco Jorge Oteiza. El edificio está diseñado de una forma simple, para que no se caiga en la contradicción de que sea una escultura que contenga esculturas. La cuestión es que a las faldas de la montaña, en un pequeño pueblo, impacta. La fundación se compone del museo y de la casa taller en la que Oteiza pasó parte de su vida.

Si te gusta la obra del autor, simplemente imprescindible.

Si quieres conocer más:

2 comentarios

rojopicanton dijo...

Inmejorable inicio "No soy religioso, Dios me libre". A partir de aquí parece que todo vaya a ir cuesta abajo, pero no, después de leerte me dan ganas de visitar de nuevo Iruña. Algún dia!

De momento me conformo con visitar Granada, y como, antes de ir, leerme tu crónica de viaje para saber que debo y que no, visitar.

Prometo volver a escribir. Eso si, algún día!

Un abrazo, Deivid!

David dijo...

Hola Rojopicantón,

Ya sabes, cuando quieras volver por la vieja Iruña, si yo estoy por allí estaré encantado de enseñarte los sitios culturales y no tanto, pero más espirituosos.

Y Granada... 100% recomendable. Merece mucho la pena.

Agur!

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