Diarios de una bicicleta

Diarios de una bicicleta

Para gente con ganas de salir de casa

Amazonas - Brasil

(*) Versión revisada del original del 2007 diariosdeunabicicleta.blogspot.es, puede que ciertos datos no estén actualizados.

Más de 1.000 afluentes, un caudal 60 veces superior al río Nilo, el río más largo del mundo... este monstruo tiene muchos nombres desde su nacimiento en los Andes Peruanos hasta su desembocadura en el Océano Atlántico, Tunguragua, Marañón, Apurimac, Ucayali, Solimões y finalmente Amazonas.

¿Y cómo se realiza un viaje a través del Amazonas? Evidentemente en barco, pero en mi caso lo he hecho en etapas diferenciadas.

La primera etapa fue el trayecto Belem Manaus en un bote lento de pasajeros. La duración total fue de siete días, los tres primeros con Ahinitz y los siguientes ya sólo. El barco tenía tres niveles, correspondientes a las tres categorías existentes. El nivel inferior era el más económico, unas 140 personas como en una caja de sardinas. El segundo nivel era un poco más agradable, pero sólo un poco, en teoría para 80 personas (aunque ya de por sí había marcados números para 105 hamacas) y con aire acondicionado (el cual no vimos en los siete días), aquí estaba yo. Y el nivel superior era básicamente para guiris, con camarotes privados.

En los dos niveles inferiores se dormía con hamaca. Yo me la compré en Belem, había de todos los colores, precios y tamaños, pero una económica como la mía podía salir a 5 euros.

Y la comida… creo que hubo dos problemas. En primer lugar es que la comida para comer y cenar era la misma todos los días: carne guisada o pollo acompañados de arroz, judías y pasta, en estos momentos es cuando se echa de menos la tortilla de patata y el jamón serrano. Por otro lado creo que los extranjeros no estábamos acostumbrados a la comida porque bastantes caímos enfermos. Durante dos días estuve con una caldera en la cabeza y un grifo en el culo, nada parecido a un crucero, ¿eh? Y el desayuno… ¡Café y un pan que lo podías untar con mantequilla! ¡Umph!

La segunda etapa fue de Manaus a Tabatinga en bote rápido. Tras pasar unos malos días preferí pagar pasta para tomar una embarcación rápida, pero cual es mi sorpresa que el bote del día siguiente está lleno y no sale hasta dentro de siete días, además la chica del mostrador me comentó que nunca hay gente que cancele en el último momento. ¿Qué hice? A la mañana siguiente fui a la hora del embarque y le lloré al capitán, con lo que accedió a llevarme, jeje. Eso sí, la tontería sale por un ojo de la cara, pero es que las alternativas son muy pocas: o 7 días en barco hasta Tabatinga, o un avión que cuesta sobre 260 euros o el bote rápido, 36 horas y 150 euros. Si alguien está interesado la empresa se llama AJATO.

En el siguiente post hablaré del trayecto en el Amazonas pero ya en Perú.

Aquí alguna foto del viaje:

Uno de los atardeceres más bellos que he visto en mi vida ha sido en el Amazonas, entre los colores, los animales y el sitio te quedas sin palabras.

Barco

El recorrido que hice yo fue a contracorriente con un barco brasileño, bastante mejores que los peruanos, aunque bueno, no se puede considerar un crucero.

Compartimentos

Como se puede apreciar en la imagen grandes y espaciosos. La vida se hace en una hamaca junto a tus vecinos.

Un buen afeitado no me vendría mal.

Niños

En el lado brasileño cuando te acercabas a una población las madres salían al encuentro del barco con sus niños para que los tripulantes les regalaran alguna golosina o juguete. Hay que tener en cuenta que muchas de estas poblaciones están incomunicadas por carretera, con lo que todo proviene del río.

Supongo que para estos niños la ilusión que les haría ir en busca de un barco que les podía lanzar unas golosinas tenía que ser por lo menos similar a la de los reyes magos o el olentzero. Había niños de no más de tres años que cuando a lo lejos veían una embarcación tomaban el bote y remaban con todas sus fuerzas para alcanzar a los barcos.

Casas

Cuatro palos y unas ramas en el techo. La verdad es que cuando ves el interior de las casas te acuerdas de la diferencia con tu vida en la ciudad, con Internet, televisión, o cosas que nos parecen tan normales como un frigorífico y una lavadora.

Tiendas ambulantes

Verdaderos abordajes. Estas pequeñas barcas se unían a nuestro barco para vender cualquier cosa. A su vez (como en ésta fotografía) tenían que achicar el agua que inundaba sus embarcaciones.

Este lugar transfiere calma, ya que los compartimentos eran mínimos y lo único que podías hacer era leer libros, jugar a cartas o hablar con los compañeros del barco el amanecer y el atardecer eran unos de los mejores momentos del día.

Animales

En medio de la mayor selva del mundo muchos animales se colaban en el barco, como esta tremenda mariposa.

O delfines, éste era un ejemplar gris. En el Amazonas se podían ver infinidad de ellos. También hay rosados.

Otra "casa". La verdad es que el concepto de civilización choca muchísimo con el que tienen aquí.

Cielo

Parecerá una tontería, pero el cielo aquí es diferente, al igual que me suceió en Bolivia o Perú el cielo era muchísimo más nítido. La contaminación quedaba lejos de aquí.

Gasolineras

Como no flotantes. Hay que tener en cuenta que aquí el río es como una gran autopista.

Casas flotantes

¿Os imagináis vivir allí?

Tabatinga

Y por fin en Tabatinga, triple frontera entre Brasil, Colombia y Perú esta pequeña localidad brasileña es mi último paso por Brasil. Es un pueblo que está mirando al río, espina dorsal de la economía del lugar. Aquí la cercanía de la selva se palpa en el ambiente, de hecho adentrándote un poco en el bosque a unos metros de la ciudad acabas estando en plena selva. Los jugos… increíbles, por 1 real (30 céntimos de euro) tienes medio litro de zumo natural, con fresas, moras, plátanos…

Alojamiento:

Hotel Internacional “Backpackers”
Precio: 15 reales (6 euros), sin desayuno.
Limpio, la gente del Hostel te ayuda para cualquier problema, incluso com los trámites de frontera.
Puerto

Como todos los pueblos alrededor del Amazonas, y éste no iba a ser la excepción, están de cara al río.

Mototaxi

Es el método más sencillo de moverte por la ciudad, económico y rápido.

Logia masónica

¿Una lógia masónica en medio del Amazonas? seguro que Dan Brown tendría alguna explicación rebuscada (y por supuesto aderezada con un asesinato de un padre misionero)

Casas

Al igual que en el resto de la zona las casas eran bastante precarias


Si quieres conocer más sobre mi viaje por el Amazonas:

3 comentarios

Adriana dijo...

No sé cómo navengando por Internet llegué a tu blog que me ha tenido pegada un buen rato. Muy buen relato del viaje, me parece que hiciste un viaje espectacular. Seguiré leyendo tus relatos. Un beso

Anónimo dijo...

muy buen diario de viaje tomo algunos datos !!! yair de argentina

Ernesto Dates dijo...

Grosso tu sitio , me encantó , es realmente un gran anticipo de viaje. Hoy no se si lo haría , pero a los 20 seguro . Saludos !! y por mas !

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