Diarios de una bicicleta

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Para gente con ganas de salir de casa

Lisboa

Hace un par de años estuve por primera vez en Lisboa, la verdad es que no me esperaba que me gustase tanto esa ciudad, tanto que he repetido.


Muchas veces pienso en las ciudades en las que creo que soy compatible para vivir, y desde luego Lisboa es una de ellas. Ciudad de tamaño mediano, con luz, mucha luz, y mucha vida en las calles.




Aquí os dejo algún dato práctico.


Alojamiento: Lisbon Lounge Hostel
Precio: 20 euros la noche, desayuno incluido en habitación compartida de 4 personas. Baño compartido.
Apuntes: la otra vez que vine ya me alojé aquí. Uno de los mejores hostels que conozco. Céntrico, limpieza impecable, ambiente muy bueno y el staff del hostel muy amable. Por poner un pero, el desayuno podría estar mejor.


Alfama - Miradouro Sta Luzia


Uno de las características de Lisboa, al igual que Roma son sus 7 colinas, que hacen a la ciudad muy fotogénica. En poco tiempo te puedes plantar en alguna terraza o mirador que te da una perspectiva espectacular de la ciudad.


Uno de esos miradores se encuentra en el barrio de Alfama, el mirador de Santa Lucía. Probablemente la imagen más típica de la capital, pero no por ello deja de merecer la pena. Para llegar aquí, muy sencillo con sus famosos tranvías, o andando desde la catedral solo hay que seguir la cuesta. Este barrio, directamente es imprescindible, junto con Chiado y Bairro alto me parecieron la quinta esencia de la ciudad.


Quedarse un tiempo aquí, relajarse con las vistas al río Tejo (Tajo), y quizás tomarse una cerveza es una buena idea. Por cierto, en general Lisboa tiene el certificado triple B, bueno, bonito y barato. Así que aprovechad.


Los archifamosos tranvías de la ciudad.


Otra de las características del barrio de Lisboa, y en este caso del barrio de Alfama, son sus empinadas calles.


La Catedral


Santa Maria Maior de Lisboa o Sé de Lisboa, de estilo románico en su mayoría. Si se compara con las catedrales de otras capitales no es tan espectacular, pero si se pasa por allí no está de más una visita.


Baixa


El "centro" de la ciudad. Dos de sus colinas más importantes dejan entre medio el espacio suficiente para que entre ellas se encuentren las calles menos empinadas de la ciudad vieja. Largas y llanas, perfectas para caminar y quedarse pegado a los escaparates comerciales, sobretodo de restaurantes y pastelerías.


Por cierto, es curioso por esta zona la cantidad infinita de gente que te vende hachís o cocaína con un descaro alucinante.


Plaza del comercio


La plaza más importante de la capital. Antiguamente aquí se encontraba el Palacio Real, pero el terremoto de 1755 que devastó la ciudad lo destruyó. Este terremoto mató entre 60.000 y 100.000 personas.


En su localización se creó esta gran plaza de tres lados. El lado que está abierto mira al Tajo, de donde se supone que antiguamente atracaban los barcos en la ciudad.


En el otro extremo, y como se ve en la foto el gran Arco Triunfal da Rua Augusta, que da a la calle más importante del barrio, del mismo nombre.


Será de las pocas partes de la zona antigua de Lisboa en donde es complicado perderse.


En el centro también hay otras plazas importantes, como la Plaza Pedro IV. La plaza en sí está bien, pero levantar la cabeza y mirar los alrededores sí que merece la pena.


Elevador de Santa Justa


Otra de las imágenes típicas de la ciudad. Es el único elevador vertical de la ciudad, el resto son funiculares.


Data de principios del siglo XX, está hecho en hierro y su estilo es neogótico. Nos lleva del barrio la Baixa Pombalina a el Chiado. Por cierto, no es gratis, de hecho al ser turístico tampoco es barato.


Para subir hasta aquí también se puede hacer andando, a gusto del consumidor, pero los 45 metros de desnivel tampoco es tanto a no ser que haga ilusión subirse en un ascensor de madera de 100 años.


Chiado


Si se sube por el elevador de Santa Justa se tiene una de las mejores imágenes de la ciudad. De noche es una pasada. Al lado del elevador hay dos cosas interesantes, un pub que tiene buena pinta para tomarte una cerveza y el Convento do Carmo.


Yo no pude entrar, pero las ruinas tienen que ser impresionantes. Si te gusta la fotografía este es un sitio imprescindible. Ya tengo excusa para volver.


Esta es la vista desde la plaza Pedro IV del convento, el cual no está tapado, dejando todos los arcos a la vista.


¿Y cómo subir a las colinas?


Si no eres muy de andar en esta ciudad lo tienes jodido, con lo que además de elevadores y funiculares los tranvías son tus amigos, aprovéchalos.


Castelo de Sao Jorge


En Alfama se encuentra el castillo de San Jorge, otro de los puntos característicos de la ciudad. El castillo en sí no es nada del otro mundo, y quizás si lo que te interesan son castillos espectaculares será mejor que te ahorres el precio de la entrada. Eso sí, las vistas sí que merecn la pena, pero como en toda la ciudad hay colinas y miradores... tú mismo.


Estación de Rossio


Muy cerca de la plaza de Pedro IV se encuentra la principal estación de tren del centro de Lisboa. Destaca su estilo neomanuelino, y su doble puerta en forma de herradura. Trenes como el de Sintra salen desde aquí.


Campo Pequeno


Y pasamos de neogótico a neomanuelino y ahora neomudéjar. La plaza de toros de Lisboa, Campo Pequeno, tiene una capacidad para 9.000 personas. Por cierto, en las corridas de toros de Lisboa no se matan a los toros.


La plaza se encuentra en la Avenida da República, y si se toma un taxi o autobús desde el aeropuerto es probable que se vea la plaza. También tiene una parada de metro, pero en general, si no se está muy interesado en el tema taurino o en la fotografía no merece ir hasta desplazarse hasta aquí.


Parque Eduardo VII


Puede que acabes en este enorme parque si vas subiendo la Avenida de la libertad. Gente haciendo deporte, un buen sitio para descansar.


Torre de Belem


Uno de los barrios más interesantes de la ciudad se encuentra en las afueras, el barrio de Belem, ya pasado el espectacular puente del 25 de Abril. ¿Por qué merece la pena?


Aparte de por sus jardines y sus buenos restaurantes por tres de los iconos de la ciudad. Uno de ellos, la Torre de Belem, casi 500 años, de estilo manuelino y que servía como baluarte defensivo de la ciudad, vigilando la entrada del río Tajo.


Al igual que el monasterio de los Jerónimos es patrimonio de la humanidad por la Unesco.




Monasterio de los Jerónimos


Tan enorme como espectacular. Sus primeras etapas de construcción datan de 1501, con lo que ya tiene 5 siglos de nada. De estilo manuelino, probablemente el claustro es lo que más llame la atención, con una decoración que no deja ningún detalle suelto.


Monumento a los descubridores


Muy cerca de la torre y del monasterio se encuentra este gigantesco monumento en forma de barco, quizás en la fotografía no se aprecie, pero sus 52 metros de altura ya dan una idea de su colosal tamaño.




Datos prácticos


Para tomar algo por la noche hay un barrio con nombre propio, el Bairro Alto. Buenos precios, mucho ambiente y música en directo en infinidad de locales. El único calificativo que se me ocurre para definirlo es cojonudo. Eso sí, la marcha dura hasta las 2-3 de la noche, si quieres algo más tienes que recurrir a discotecas o bares clandestinos, de los cuales no dispongo de información.


Comer es barato en Lisboa, y encima de calidad. El bacalao es muy bueno, pero en general todos los productos son más que aceptables. Si ves que en la mesa antes de comer hay unos panecillos y mantequilla ten en cuenta que ese aperitivo no es gratis, después hay que pagarlo.


Para la visita de la torre de Belem y el monasterio de los Jerónimos. En primer lugar el tranvia 15E sale desde la plaza del comercio, en el centro de la capital, y lleva hasta la puerta del monasterio. Es caro, cuesta 2,5 euros, pero el amigo del amigo de un amigo me ha dicho que no hay revisores.


El segundo dato práctico para la visita es que el domingo por la mañana no se paga entrada en ninguno de los dos monumentos, aprovéchalo.

Para llegar a Lisboa desde el aeropuerto una de las maneras más baratas (3,5 euros) es el aerobus, existen varias líneas que te llevan a varias partes de la ciudad.



Curiosidades 1: Portugal a la deriva


Portugal está atravesando un momento muy difícil, supongo que esta pegatina pegada por alguien en la señal de tráfico lo refleja mejor que todas las palabrejas como bonos basura, capital de riesgo, etcétera que estamos obligados a aprender.


Curiosidades 2: Arte callejero


Lisboa es una ciudad que inspira, y si no que se lo digan a los edificios que se encuentran entre Marqués de Pombal y Saldanha. Varios grafittis del tamaño de un edificio dan cuenta de ello.


Curiosidades 3: Brasil


Por motivos históricos los lazos entre Portugal y Brasil son estrechos. Se ve con la cantidad de personas de raza negra que te encuentras, o cuando alzas la vista y miras al final del puente 25 de Abril, y ves un Cristo Redentor similar al de Rio de Janeiro, o cuando paseas por la Plaza de Pedro IV y ves los mismos dibujos que se hicieron famosos en la playa de Copacabana.


Curiosidades 4: ¿¿¿???


Hacer footing con estos cacharros no sé si será muy cómodo, la verdad, pero dar la nota la daban un rato.




Curiosidades 6: INEM


Está claro que si el INEM ha llegado hasta este punto estamos jodidos :)




Curiosidades 7: Lonely Planet


Algo que me ha dejado sin palabras es leer lo que dice la prestigiosa guía Lonely Planet acerca de las costumbres en la mesa de los portugueses. A la vez que lo estaba leyendo me estaba debatiendo si verdaderamente era una obra de arte del humor surrealista o simplemente es una mierda. Atentos, no tiene desperdicio como hablan de los indígenas portugueses ¡jajaja!


"Las mesas portuguesas son las más sencillas de Europa. Normalmente en la mesa hay un plato, un cuchillo, un tenedor, un vaso de vino y una servilleta de papel. Ninguno de estos elemento suele reponerse a lo largo de una comida a menos que se rompa. Si se pide, se añade un vaso de agua.


Si después de la comida se pide un vaso de licor, como suelen hacer los lugareños, añaden otro vaso a la colección.


Respecto a los modales, sólo hay que intentar mostrar como se disfruta con la comida. Se suele hablar alto, gesticular con las manos y los cubiertos y golpear en la mesa para añadir énfasis.


No hay problema si uno se fuma un cigarrillo o un puro y echa el humo en la mesa vecina, probablemente al rato harán lo mismo.


En la tasca (restaurante o bar de gente trabajadora), si hay lavabo, la costumbre es utilizarlo antes de empezar de comer. Es importante abstenerse de pedir sal o pimienta en la mesa portugesa. Si sirven piri piri se sazona con esto; en caso contrario, el hecho de pedir cualquier otro condimento puede provocar las suspicacias del cocinero. Y el de los cocineros es un gremio muy respetado en Portugal y no conviene ponerse en su contra."


¡JODER! no he podido evitar poner esto en el blog, no se que toman estos de la Lonely Planet pero ¡¡¡yo quiero un poco!!!

2 comentarios

Anónimo dijo...

Daviiiid!! Creo que hemos seguido casi toda tú guía de Lisboa. Una ciudad preciosa!! Nos ha encantado. Un besote. Javi y richard.

David dijo...

Pues me alegro que os gustara y os sirviera de algo. Estoy siguiendo vuestra ruta por Portugal, la verdad es que tiene muy bueeeena pinta lo que estáis haciendo.

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