Diarios de una bicicleta

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Para gente con ganas de salir de casa

Guimaraes / Guimarães, el origen de Portugal

Tenía curiosidad por conocer esta ciudad, y fundamentalmente por tres motivos. En primer lugar es que este año Guimaraes es capital cultural europea, con lo que estando alojado en la cercana Oporto me apetecía ver qué se estaba moviendo en el foco cultural europeo.

En segundo lugar porque su centro histórico es patrimonio de la humanidad por la UNESCO, y hasta ahora ningún sitio que he estado y que es patrimonio de la humanidad me ha defraudado, y este tampoco ha sido el caso.

Y en tercer lugar porque Guimaraes fue la cuna de Portugal, aquí nació el país, y por mucho tiempo, el imperio. Así que cualquier ciudad, por pequeña que sea que haya sido capital de un país suele tener zonas interesantes.

Cómo llegar desde Oporto: el viaje en tren desde Oporto cuesta poco más de 6 euros ida y vuelta. Existen diferentes modalidades de trenes, pero yo aconsejaría la línea de cercanías que lleva hasta Guimaraes. Sí, para en todas las ciudades del recorrido, pero también es mucho más barato (de 6 euros a unos 20). La duración del trayecto es de aproximadamente 1 hora y 10 minutos, y se puede coger el tren desde Oporto en la estación de São Bento o Campanhã.

Pero bueno, a lo que vamos, que es una ciudad muy agradable para callejear, el centro urbano es una pasada, muy bien conservado y de ambiente medieval. Además al ser una ciudad más bien pequeña es muy fácil recorrerla a pie, incluso para los más vagos. Os dejo con una muestra de la ciudad:

Es fácil encontrarse con edificios que parecen más de un pueblo que de una ciudad:

Largo do toural y extramuros

Antes de entrar en las callejuelas del centro, en extramuros hay un cordón de paseos arbolados muy elegantes, con palacetes y casas señoriales, y como el resto de la ciudad, muy cuidado. Luego hablaré más largo y tendido sobre esta zona, pero básicamente, esta es la primera impresión que te llevas del centro.

Calles, calles y más calles

Si bien Guimaraes tiene edificios de relevancia, creo que lo mejor de la ciudad es recorrerla despacio, saboreándola y quedándote con los pequeños detalles, sus coloridas casas...

...y escenas de la vida cotidiana, auque sean en un ático:

Largo da Oliveira

En el corazón de la ciudad nos encontramos esta preciosa plaza, en donde se encuentra la iglesia de Nossa sra. da Oliveira y el pequeño templo gótico Padrão do Salado. Tomarse algo en cualquiera de las terrazas de la plaza merece la pena.

Pero la plaza no sólo alberga edificios religiosos, también tiene algún palacio interesante y unas casas muy bien cuidadas.

Lo dicho, callejear, callejear y callejear, es lo que realmente merece la pena en este casco histórico. Esta imagen del centro urbano está tomada desde otro de los paseos emblemáticos de la ciudad, el Largo República do Brasil, ¿sabéis por qué?

Largo República do Brasil

Bueno, como se puede ver en las fotos el paseo está adornado con unos románticos jardines afrancesados, y en el fondo de la imagen, otro de las imágenes emblemáticas de la ciudad la Igreja de São Gualter.

Esta iglesia neobarroca de los siglos XVIII y XIX. viene precedida de un alargado jardín que permite visualizar la puntiaguda iglesia desde muchísimo antes.

Paço dos duques / Palacio de los duques

Muy cerca del centro histórico y antes de llegar al castillo nos topamos con este hermoso palacio que perteneció a los Duques de Braganza, y que ha tomado detalles de palacios franceses y nórdicos de la época.

Algo que llama la atención es su cantidad de chimeneas, 39 en total, y sus enormes tejados. La visita al palacio creo que merece la pena, entre otras cosas porque no es demasiado cara, 5 euros, y donde se pueden visitar las estancias de la época, con mobiliario original.

El patio interior.

He de reconocer que nunca me ha llamado la atención la decoración de los castillos, cuadros, tapices, jarrones, etc. Pero lo que me pareció una auténtica pasada son los techos de las habitaciones más grandes, hechos con maderas nobles, impresionantes.


El castillo

Otra de las visitas obligatorias en esta ciudad. Cimentado sobre enormes rocas la torre del homenaje, con sus 28 metros de altura y sus más de 1.000 años se alza sobre el resto de la estructura. Entre otras curiosidades desde 2007 está considerado una de las 7 maravillas de Portugal. ¡Ah! el acceso es gratuito.

A los pies del castillo se encuentra la pequeña capela de S. Miguel, importante históricamente porque está la pila bautismal donde Alfonso Enriquez, quien después creó el reino portugués, fue bautizado. Pero bueno, si no os gusta la historia supongo que el castillo o el palacio os llamarán mucho más la atención.

Plataforma das artes

En las afueras del recinto histórico se encuentra este moderno edificio dorado, de unas dimensiones más que considerables, inaugurado este mismo año y que alberga varias exposiciones interesantes. Os aconsejo que si estáis en Guimaraes os paséis por aquí, quizás os interese.

Capital cultural europea

Y como capital cultural europea, mucho arte en la calle, desde conciertos (pude ver uno de rock), hasta esculturas o performance. En esta plaza había una especie de estructuras hechas con camisas de colores. No sé si tiene algo que ver o no (es lo que tiene el arte contemporáneo, que si no te lo explican te puedes quedar a cuadros), pero las calles de Guimaraes estaban llenas de balcones con la ropa tendida, es más, las calles olían a ropa recién lavada. Quizás tuviera algo que ver.

Centro cultural Vila Flor

Para lo pequeña que es esta ciudad, unos 50.000 habitantes, tiene una gran cantidad de centros culturales de un tamaño considerable. Este centro es otro ejemplo, en donde había desde exposiciones fotográficas a conciertos.

Como último apunte me parecieron curiosos estos edificios rosas, con enormes dibujos de colores.

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